Artículos prácticos sobre fertilización, suelos, silicio y nanotecnología para mejorar sus cultivos.
Un fertilizante orgánico mineral líquido combina nutrientes minerales (N, P, K y micronutrientes) con una fracción orgánica, como ácidos húmicos y fúlvicos, en una solución que se aplica por vía foliar o por fertirriego. Frente a los granulados se absorbe más rápido, permite dosis bajas por hectárea y mejora la eficiencia de los nutrientes. Para elegir uno en Colombia, verifique el registro ICA, la composición garantizada en g/L y el costo real por hectárea.
El café en Colombia se fertiliza a partir de un análisis de suelo, en las épocas de lluvia y, en general, en dos o más fraccionamientos al año. Nitrógeno y potasio son los nutrientes de mayor demanda, seguidos por magnesio, boro y zinc. Un fertilizante orgánico mineral líquido como Green‑Soil (2,5 L/ha cada 3‑4 meses) complementa el plan y, según ensayos en Bolívar, Santander, se asoció a un 20% más de peso del grano.
El silicio es un elemento benéfico que la planta absorbe como ácido monosilícico y deposita en la epidermis de hojas y tallos. Esa capa funciona como una barrera física contra insectos chupadores y hongos, reduce la pérdida de agua y hace los tallos más resistentes al volcamiento. Se aprovecha mejor en arroz, caña, maíz, flores y hortalizas, y se aplica en forma soluble por vía foliar o al suelo.
En aguacate Hass, los dos momentos que más definen la cosecha son la prefloración, cuando se decide cuánta fruta cuaja, y el llenado del fruto, cuando se define el calibre. En esas etapas la planta necesita nitrógeno, potasio, boro, zinc y calcio disponibles. Green‑Soil se aplica a 2,5 L/ha en prefloración y durante el llenado para apoyar ambas fases.
La clorosis férrica aparece como hojas jóvenes amarillas con las nervaduras verdes. Casi nunca se debe a falta de hierro en el suelo, sino a que un pH alto (alcalino) o un exceso de carbonatos lo vuelve insoluble. Se corrige con hierro en forma quelatada (por ejemplo con DTPA), aportes de materia orgánica y el manejo del pH.
Los nanofertilizantes son formulaciones en las que los nutrientes, o los materiales que los transportan, tienen tamaños de 1 a 100 nanómetros. A esa escala aumenta mucho la superficie de contacto, lo que puede mejorar la absorción, liberar los nutrientes de forma más gradual y reducir las pérdidas al ambiente. La investigación muestra resultados prometedores, aunque la respuesta depende del cultivo, la dosis y el suelo.